Hermandad

Queridos hermanos y hermanas:

Me dirijo a vosotros con el corazón lleno de gratitud y con la inmensa responsabilidad que supone haber recibido vuestra confianza para servir a nuestra Hermandad como alcaldesa.

Asumo este compromiso con humildad, consciente de la responsabilidad que implica y del privilegio que supone dedicar mi esfuerzo y mi trabajo a esta Hermandad en la que he crecido, me he formado y a la que tanto debo.

No afronto esta etapa sola. Me acompaña una Junta de Gobierno formada por hermanos que comparten la misma vocación de servicio y el mismo amor por Los Negritos. Todos asumimos esta tarea con la firme voluntad de trabajar unidos, escuchando a los hermanos, respetando el legado de quienes nos precedieron y mirando al futuro con ilusión y responsabilidad.

Nuestra Corporación es mucho más que una cofradía. Es una familia que une generaciones, custodia una historia excepcional y, sobre todo, es el lugar donde vivimos y manifestamos nuestra fe al amparo de Nuestros Sagrados Titulares.

Comienza ahora una nueva etapa en la que queremos situar al hermano en el centro de la vida de la Hermandad. Nuestro propósito es que cada hermano conozca mejor su Casa, se sienta orgulloso de pertenecer a ella y encuentre siempre las puertas abiertas.

Trabajaremos para que la Casa Hermandad sea un espacio vivo y acogedor, para mantener una comunicación cercana y transparente, para acompañar a nuestros mayores, fomentar la participación de los más jóvenes y fortalecer nuestra acción caritativa, auténtica expresión de nuestro compromiso cristiano.

Encontraréis una Junta de Gobierno cercana, accesible y siempre dispuesta a escuchar. Queremos que cada hermano sienta que esta es su casa y que entre todos seguimos construyendo una Hermandad cada día más unida, participativa y comprometida con su misión.

Iniciamos este camino con ilusión, conscientes de los retos que tenemos por delante, pero también de la enorme riqueza humana y espiritual que atesora nuestra Corporación. Estoy convencida de que, caminando juntos, sabremos estar a la altura de la historia que hemos recibido y de la responsabilidad de transmitirla fortalecida a quienes vendrán detrás de nosotros.

Que Nuestros Sagrados Titulares nos guíen y nos concedan la sabiduría, la fortaleza y la generosidad necesarias para servir siempre al bien de nuestra Hermandad.

Muchas gracias por vuestra confianza.