Efemérides

12 de Diciembre de 2018
Tal día como hoy en 1604
Fachada de nuestra Capilla, sede de nuestra Hermandad desde 1550.

D. Francisco de Vargas (y Sotomayor), religioso dominico, ascendiente de los Marqueses de Castellón, por escritura pública de fecha 12 Diciembre de 1604, recibe los tributos por los 3 solares que la Hermandad posee en la actual calle Recaredo 19.

Esto ha provocado uno de los errores más generalizados respecto a sus primeros siglos, existente en nuestro hermano José Bermejo y otros autores y que viene perdurando hasta hoy, es la falsa creencia de que la hermandad y su capilla no radicaron hasta 1604 en el lugar que todos conocemos entre las puertas de Carmona y del Osario. Contrariamente a ello, en el propio archivo de la cofradía (Libro de Cuentas de Mayordomos de los años 1675 a 1723, página 23) se encuentra una copia, realizada en 1680, de una escritura del año 1550 que dice textualmente: "El jurado Gómez Ximénez y Hernán Pérez dieron a tributo perpetuo tres solares a la cofradía de nuestra Señora de los Angeles, que es de los hermanos morenos, por precio de 12 ducados y seis gallinas de renta en cada un año, por escritura ante Luis de Medina, escribano público de Sevilla en 9 de noviembre de 1550 años. Este oficio es en el Candilejo, que al presente lo ejerce Sebatián del Aguila, y de dicho Sebastian del Aguila se sacó traslado, y lo sacó Juan Salmerón este año de 1680 ".

La confusión señalada, que se repite en la inmensa mayoría de los autores, se debe a que el tributo anual de los doce ducados y las seis gallinas se pagó, a partir de 1604, a Don Francisco de Vargas, Marqués de Castellón --y a partir de él a sus sucesores, hasta que pasa en el siglo XVIII al convento de San Agustín--, por escritura realizada en la misma escribanía de Luís de Medina el 12 de diciembre de 1604. Quienes vieron este documento y no conocieron el de 1550 creyeron que realmente la compra de los tres solares por la hermandad se había realizado cincuenta y cuatro años más tarde, aunque no deja de ser extraño que no consideraran raro que en el documento referido al año 1604 se señale que los tres solares se dieron "a tributo a los hermanos de Nuestra Señora de los Reyes, que hoy se llama de los Angeles y en que tienen hoy labrada su Capilla y una Casa accesoria que está dada de por vida...". La alusión al título de la Virgen cuando se adquirieron los solares debió haber advertido a los lectores del documento de que este sitúa la venta de los solares en tiempos anteriores a la aprobación de las Reglas de 1554.

Las estipulaciones acordadas en 1550 se cumplieron durante casi tres siglos, en los que cada año, como consta en los Libros de Cuentas, la cofradía pagó dicha renta, hasta 1722 al Marqués de Castellón y a partir de dicho año al convento de San Agustín, al que le fue adjudicado ese tributo cuando salieron "a pleito de concurso" los bienes del Marqués.

El documento trascrito prueba de forma concluyente tres cosas. La primera, que el solar de la Capilla actual, con sus terrenos adyacentes, pertenece a la hermandad desde 1550, o sea, más de cincuenta años antes de lo que se venía creyendo, lo que está también más acorde con el estilo de su sencilla fachada (demolida en 1964), que era mudéjar, de ladrillos vistos, con espadaña y arco suavemente apuntado, con resalte plano, para la puerta.

La segunda, más importante aún, es que antes de aprobarse la Regla de 1554 existía ya la cofradía: el documento no se refiere a la compra de unos solares por particulares sino por "la cofradía de nuestra Señora de los Angeles, que es de los hermanos morenos. Luego esta existía ya como tal, con personalidad jurídica para realizar contratos, antes de aquella Regla. Aunque no haya llegado hasta nosotros la documentación correspondiente, ni fuera conocida por nuestro hermano Ricardo White ni por el analista Ortiz de Zúñiga, es obvio que la referida escritura pública demuestra no sólo que la hermandad existía antes del año de la primera Regla de que tenemos noticia --que ello ha sido generalmente admitido al aceptarse la fundación realizada por el arzobispo De Mena--, sino también que estaba aprobada por la jurisdicción competente, es decir, que poseía reglas anteriores a aquella. Lo que debía ser conocido por el Provisor del Arzobispado todavía en la segunda mitad del siglo XVII, cuando le fue reconocido en las procesiones generales de la ciudad un lugar de privilegio, tal como ya comprobamos en un epígrafe anterior.

Y en tercer lugar, el breve documento nos muestra que ya en 1550 la cofradía utilizaba la advocación de Nuestra Señora de los Ángeles, que desde luego no es la primitiva, como veremos más adelante.

A lo que no contribuye la copia de la escritura pública analizada es a despejar las dudas sobre el lugar o lugares donde estuvo anteriormente establecido el Hospital fundado por Don Gonzalo y, por tanto, la hermandad. Sobre esto nos encontramos hoy en un nivel menos seguro al de cualquier otro aspecto de su historia, aunque ello no signifique que carezcamos de indicios.


Tal día como hoy en 1763
Ntra. Sra. de los Ángeles

Este mes coincidiendo con la apertura de la nueva parroquia, Salvador de la Cruz entrega un nuevo Simpecado, costeado por él, de terciopelo celeste bordado en plata, con vara de plata repujada rematada con cruz, por un valor total de 1.317 reales, además de otros diversos objetos de plata, para el culto interno, realizados también, como la vara y cruz del Simpecado, por el orfebre Pedro López Chico.

Dicho simpecado se vendió en 1898 por 25 pesetas, --una cantidad insignificante para el valor histórico y simbólico que poseía-- , aunque ello no lo supieran quienes tenían responsabilidades de gobierno en ella.

Este simpecado referido coexistió con el actual Carmesí, donado por la congregación del rosario el 2 de agosto de 1776.